Los ruidos en el cine



Entendemos como “efecto” cualquier sonido incorporado a la acción que enriquezca y aumente el realismo o la intención dramática de la producción audiovisual. Los efectos pueden representar movimientos en el espacio o en el tiempo, estados emocionales, procesos de pensamiento, contacto físico entre objetos, entidades irreales, etc. Los efectos pueden servir para ahorrar grabaciones peligrosas, costosas o muy difíciles de filmar.

Los primeros efectos fueron empleados por los griegos en el teatro, simulando sonidos de la naturaleza (como truenos) o para realzar situaciones cómicas (golpes, caídas).

Cuando, en la década de los treinta, la radio se afianza como medio de comunicación, los efectos de sonido recibieron un nuevo impulso ya que era necesario conseguir el máximo realismo en un entorno dramático que no contaba con la imagen.

En 1929 los efectos de sonido llegaron al cine y a partir de la película Aleluya de King Vidor, fueron utilizados de manera dramática y no como simple complemento de la imagen.

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